domingo, septiembre 30, 2007
jueves, septiembre 27, 2007
lunes, julio 09, 2007
jueves, junio 28, 2007
La vergüenza en las calles de Mataderos: Enfrentamiento entre Tigre y Chicago
La verdad que de fútbol no se nada, pero para hablar de este tema tampoco necesito saber de fútbol. Porque justamente no se trata de fútbol. Me guste o no, entiendo el fútbol como un acontecimiento, un entretenimiento, y por supuesto, un gran negocio de unos pocos. Lo ocurrido esta semana en Mataderos entre Tigre y Chicago aun no me permite salir del asombro. Parece que a todos nos acostumbramos, pero la verdad yo no quiero. No quiero que me sea indiferente ver como la cámara toma a un hombre convulsionando por un piedraza que le arrojo otro hombre. No puedo entender la violencia. Veo las imágenes de esos tipos rompiendo todo, enfrentándose unos con otros y no lo comprendo. Sin duda esa violencia es tan primitiva y a la vez inherente al ser humano pero también es hermana de la ignorancia, de la insatisfacción.
La psicología dice que una pelea entre dos hombres solo demuestra el deseo reprimido de un acto sexual también violento. Y es violento todo aquello que viole nuestra individualidad, todo aquello externo que no invade. Me pregunto si hay tanto puto reprimido, ¿no?. La película El Perfume en sus últimos momentos tiene una escena maravillosa donde todas las personas reunidas en una plaza para presenciar un ahorcamiento se ven liberadas de sus tabúes y se enroscan desnudos a gusto y piacere sin mediar prejuicios sexuales, ni de raza ni nada. El deseo puro, pero contenido. Podrían darnos este espectáculo saludable toda esta manga de ignorantes violentos que desnudan a sus propios jugadores, que golpean a sus hermanos, que destruyen el espacio del ritual donde celebran sus benditos partidos.
Tan insatisfechos estan estos pobres seres que no les alcanza recorrer el mundo a través de imágenes sucedidas en el punto de encuentro sino que transgreden los limites, primero el de la platea misma al meterse en la cancha, luego el del estadio en si, ocupando calles, CORTANDO
Estos machos del tablón que se miden con otros a través de la fuerza. Una fuerza que no demuestra mas que impotencia, cobardía, debilidad, estupidez… Estos machos ignorantes, lamentablemente, son reproductores de primera línea. Y asi como tiran una piedra y matan a alguien, largan un poco de esperam por ahí, otro poco por allá y la cadena de ignorancia y estupidez se reproduce. No creo que la idiotez, la necesidad y la violencia sea genetica, pero si que se hereda. Las circunstancias se heredan. Pero hay algo innato, la posibilidad de cambiarlas. La posibilidad de ser diferente. De no repeir la historia. Ustedes saben que uno de mis trabajos es dar clases de teatro en una escuela del estado donde van chicos de muy bajos recursos, muchos de ellos provenientes d eun hogar, con historias terribles, sin padres o con ellos (finalmente, a veces, es casi igual). En la escuela es impresionante ver la semilla de aquello que lamentablemente será. Y hay un sistema carente que no sabe contener a estos chicos ni educarlos. Los límites se transgreden constantemente, las maestras son golpeadas por los alumnos, el desinterés es generalizado, y la violencia es el medio para responder a cualquier cosa.
martes, junio 26, 2007
A falta de tiempo...



RIP

















